Genial apertura del Festival

Desde temprano las actividades en el parque mostraron mucho colorido y lograron captar la atención de la gente. Era un buen presagio de lo que sería la noche.

El pasacalles simplemente genial, de no ser por la inorportuna presencia de carros invadiendo el desfile (a los tráficos nunca los vi), que prosiguió como si los autos fuesen otros personajes además del de Cantinflas, Oscar Arias, el mae de Informe 11, y el campesino que ven en la foto.

Enseguida inició el Festival con la hablada del alcalde (cuando menos 7 minutos!!!) y de la Viceministra de Cultura. El punto negro de la velada sin duda, el discurso oportunista del alcalde de San Carlos, Alfredo Córdoba, al pegarse una parla digna de un candidato demagogo en plaza pública en plena campaña electoral. No señor alcalde, el Festival no es un logro de la Muni ni del Ministerio, la gente es la que cuenta y si no vea cuántos artistas casi desconocidos participaron en la apertura y cuántos más fuimos al concierto. Bueno, después de ese lapso inesperado (pensé que fui a ver arte y no a oír a un político vociferando lo grandioso de “su” pueblo) inició el juego de pólvora como acto oficial de la apertura de esta semana de fiesta.Empezó la música Bernardo Quesada y la gente, que abarrotó la calle frente a la Catedral, convirtió a Ciudad Quesada, en la capital del arte costarricense en un marzo inolvidable. La música de Quesada, de mucha calidad, fue agradecida por un público que mostró ser amigo del artista criollo. Especial gusto por la canción “No me da la gana”, título muy llamativo que causó que la gente cantase el coro de una canción para muchos desconocida (me incluyo).Prosiguió Humberto Vargas, quien dejó huella en sus seguidores. Su calidad fue tan evidente como la empatía con el público, quien coreó sobre todo “Dilo de una vez”. También sonó “Matina” y “Tono sepia”. Mucha clase, mucha presencia la de Betillo.
Y llegó Malpaís. Luego de la última pieza de Humberto, en la tarima solo se veían figuras oscuras acomodando instrumentos. Las miradas se perdían sobre ellas. De repente el sonido de un acordeón irrumpió entre la gente. El murmullo iba como una ola hasta que las miradas lo hicieron un hecho. Era Manuel subido en la Catedral, iluminado por un potente foco, interpretando la introducción de la primer pieza de Malpaís esta noche: “Presagio”. La gente enloquecida por la iniciativa, se sorprendió más al ver que Iván le acompañaba. Todos los ojos veían a ese par tocando desde la Iglesia. Mientras, en el escenario, los demás ya estaban listos para iniciar.
Ese toque fue echarse a la gente a la bolsa, sin haber empezado a tocar aun!!! En eso desde la tarima comenzaron los aplausos para el coro “una gota de agua, una gota de agua” y la gente apoyó en reiteradas ocasiones, las suficientes como para que los “músicos extremos” bajaran de donde estaban y se acomodaran en tierra firme. Solo faltó que desde allí se tiraran en canopy hasta el escenario, nada más… La energía, desde ahí, fue desbordante.
El resto más o menos es historia conocida. Derroche de talento, pasión, entrega y de un público capaz de recibir todo eso. Identificación total. Andaba con unos compas que escuchaban al grupo en vivo por primera vez, y mientras yo cantaba, el Fat me decía que cómo era posible que no fueran más famosos incluso internacionalmente. Yo respondía entre pieza y pieza porque no quería nada cercano a un “conciertus interruptus“.
La gente se enamoró de La Chola y más cuando Manuel la hizo vibrar con explosiones de ritmo y sentimiento. Parecía que Manuel le ayudaba a La Chola a expresarle a la gente que ella también se había enamorado de ellos.

Entre pieza y pieza la noche se hizo corta, aunque el reloj de la Catedral marcara las 12. Con el “muchas gracias” sobrevino la reacción. El habitual en Malpaís “otra, otra” fue la llave de la puerta por donde los músicos regresaron para cantar “Contramarea” (cantadísima por la gente), “Malpaís” y “Son Inú” (cantadísima y bailaísima por la gente).

Con esta explosión de talento (costarricense, tico, criollo, de acá, y pa’piores gratis) terminó el primer día de actividades del FNA, San Carlos 2007. El que vive acá, puede y no asiste, es porque no sabe lo que se pierde.

Esperemos que para el resto del FNA, por la víspera se saque el día…