Cierre del Festival de las Artes

El último día estuvo cargado de emociones.

Pasacalles simultáneos desde todas las esquinas del parque, espectáculos de danza, recitales de poesía, caricaturas, aerografía, venta de artesanías y pinturas fueron actividades que llenaron el parque toda la semana pero aún más el día sábado 31 de marzo.

Por la noche, luego de delirio del pasacalles, llegó el concierto. Un grupo de la UCR se lució con unos calypsos que encendieron a la gente. Pero después, cuando esperábamos las primeras notas de la salsa de Son de Tiquizia, hubo un espectáculo de primera.

Daniela Rodríguez cantó desde lo alto de una pintadísima torre de la Catedral, coloreada en forma cambiante por un juego de luces que daba vida a la Iglesia. Después, las acrobacias de un caballero de negro, que extendió una gran cara cuando iba de bajada hacia el atrio. La cara fue complementada con dos brazos que saludaban a la muchedumbre, la cual, sorprendida, gritaba y aplaudía, jubilosa.

Luego el juego de pólvora y el confeti multicolor, para dar inicio a la excelente música de Son de Tiquizia, que convirtió a la calle central de Ciudad Quesada, en la pista de baile más grande del país, al menos por un par de horas.

Les dejo el video que hizo mi compa ex-CHS, Luis Valenciano.