Infracciones de tránsito: carretera 35

Mencionábamos anteriormente que la carretera entre Muelle de San Carlos y Los Chiles, 64 km de excelente vía, es una verdadera trampa mortal. Demasiadas infracciones, demasiados carros, demasiados kilómetros para pocos tráficos. Pero eso no justifica la ineptitud reinante en un mar de infracciones de tránsito no sancionadas.
La ley no existe acá, niños en moto y sin casco, imitando la irresponsabilidad con la que sus padres actúan, chapulines sin luces, el poco uso de las señales de giro, ciclistas y peatones que transitan a mitad de la vía, conductores ebrios, camiones sobrecargados, barro sobre la carretera, etc, etc. A todo ello hay que sumarle la prepotencia de conductores, ciclistas y peatones. Si alguien reclama el respeto de la ley, la gente reclama su rechazo. No se puede pitar al peatón que compite por espacio a mitad de la calle. El tratar de indicar precaución mediante el pitido es respondido con un madrazo en el peor de los casos, pero pocas veces se cumple el cometido para el que se hizo tal acción.

Los tráficos son de la jurisdicción de La Fortuna, que está a unos 80 km y bien sabemos que allí hay más carros y movimiento que en la carretera 35. Acá no hay tanta plata tampoco, por lo menos no de turistas. Es más fácil ver un carro del INA o del IMAS que uno de tráficos.

Esa ausencia de policías de tránsito la “compensan” viniendo de vez en cuando a estacionarse un par de horas y empezar a hacer partes, como haciendo “acto de presencia”. Yo salí “premiado” por viajar más rápido que el máximo permitido (80 km/h). Lo reconozco, falté a la ley y recibí un castigo, 5 rojos, mi primer parte del cual no me siento para nada orgulloso.

Pero sí me molesta que esta falta, menor si se quiere por las circunstancias (era una recta de más de 1km, sin gente, buen clima y me pasé por 12km/h al permitido), sea penalizada más que las enormes infracciones mencionadas arriba, las cuales son cosa común.

tráfico: señor iba a 92 km/h en zona de 80 -introdujo mientras me mostraba el aparato mide-velocidad, imagino como parte del procedimiento regular.

jdP: ajá -dije sin nada más que replicar.

tráfico: voy a tener que hacerle un parte -indicó como si no fuera evidente y no me hubiese enterado.

jdP: ok -afirmé sin más que el autoregaño interno en el que me encontraba.
-Me parece bueno que estén acá -apunté cuando el habla volvió a mí.
-Ojalá también le hagan partes a los dueños de chapulines que andan manejando chiquitos o los que andan sin casco -sumé, como haciéndole ver que mi infracción era solo una parte de otras mucho mayores.

tráfico: solo los paramos si pasan por aquí -aseveró mostrando que no se moverían de allí para chequear otros lugares.

jdP: ojalá que sí porque hay muchos acá, ojalá vengan más seguido por estos lados pero que paren a esa gente también -concluí, tratando de ocultar mi ira interna.

tráfico: nosotros no somos el Espíritu Santo -afirmó con sarcasmo y haciéndose la víctima por el “exceso de trabajo”.

jdP: eso lo tengo muy claro -dije mientras guardaba el parte en la gaveta del dash y me largaba…

La prepotencia del señor me dejó impactado. Hay personas que en su función pública o privada se creen mucho más que los demás. Que Dios bendiga a este señor aunque jugara de doña Toda. Esperemos que con sus actitudes para salir del paso, no siga haciéndose el loco con infracciones mucho mayores que pueden causar accidentes muy graves, que suceden a cada rato por acá. Donde estaban estacionados (a la sombra de un árbol) es un lugar de tránsito rápido, pero donde hay más infracciones es en los pueblos, donde NUNCA he visto a estos tráficos, que de hecho, cuando hay algún accidente, llegan muchas horas después mientras han sido suplidos por miembros de la Fuerza Pública.

La tarde del martes 24 de julio del 2007 el conductor de este camión cometía una infracción tan grande como el Lago Arenal, lugar donde es posible se encontraran los tráficos. No es raro que este tipo de faltas terminen en accidentes.

Menor de edad manejando una moto, cosa común en esta zona.