Viajes de bajo presupuesto (léase, Tours pa’ limpios)

Tuve un día libre y decidí viajar y conocer más este hermoso país. Lo primero que pensé fue en dónde ir. La duda más que ser un problema fue como una comprobación de que hay infinidad de sitios por visitar. Aunque las posibilidades de un viaje cómodo pal turista nacional son bien difíciles de encontrar. Busqué mucha información en la Interné pero la verdá es que hay mucha vara fea y mal presentada. No encontré una página para el turista de bajo presupuesto.
Las páginas están echas pal turista deluxe, como reza esa fea categorización de una famosa página pa’ turistas que aparece en la tele por cierto. Como no soy turista deluxe, busqué en la categoría piso’e tierra, pero lo más cercano a eso es el turismo rural. Lo agüevado es que esa categoría no significa que sea barato, sólo se diferencia que se va a un hotel con ciertas características de la cotidianidad de la vida rural.

Entonces seguí en las mismas. Muchos lugares pero pocas opciones reales al bolsillo del tico promedio. Lo más sensato era ir a un chante cercano. Un tour de ida y vuelta pa’ no pagar caprichos en hospedaje. Diay, de las pocas opciones me gustó la del Volcán Irazú porque, aparte que no conocía, era cerca de Chepe y la ida no era tan madrugadora y la llegada era no muy tarde. El precio, $48 perjúpita.

Ante esta obscenidad de dinero para un viaje de medio día, preferí buscar otra cosa. Entonces como turista de bajo presupuesto busqué el bus público. Averigüé y salía del centro de Chepelandia a las 8am. El viaje de apenas una hora y cuarenta minutos y el regreso a las 12:30pm. ¿La tarifa? Apenas 3100 por persona ida y vuelta. Entrada al Parque, 600 pesos…más que bueno.

El sábado no hubo que madrugar tempranito y junto con Prix, llegamos media hora antes de la salida del bus. Poca gente haciendo fila, pero gente tuanis. Ticos, gringos y europeos iban en la colada. El chofer una teja por su excelente trato y por la habilidad al volante. En la pista se montó un mae que le dicen “Perú”, un gallo fino de ese país que tiene 9 años de estar en Tiquicia y ahora hasta está en la U. Un buen testimonio de que somos un buen país todavía.

La llegada y tour en el volcán estuvo solo calidá. Muy tuanis. Muy bien el sendero de concreto y las cercas para evitar que alguien caiga al cráter. Buena rotulación también. La verdá vale la pena pegarse el viajecillo a esta maravilla de lugar.

La soda del CCT, cariñosa pero buena y muy acogedora. Prix se comió su buena tortilla con natilla y yo una deliciosa empanada de pollo, ambos con el cafecito de rigor. Eso sí, si pueden llevarse sus sanguchitos o pinto envuelto en hojas de plátano, mucho mejor. Con sirope y todo. Hay unas mesas afuera de la soda para la gente que lleve el almuerzo. Cuidado con el pizote…pero no porque sea bravo, sino porque en dos toques lo deja a uno sin jama. Ahí hay recolectores para desechos, clasificables según el material así que no hay problema. Sanitarios también así que nada de andar aguantando o llevando vasenillas.

De vuelta todo bien, satisfechos por lo bonito y barato del viaje.
Recomendado para personas exigentes con bolsillos sensibles.

Grabé un video de pésima calidá, pésimo guión, pésima dirección de cámaras, pésimo sonido (recomendado el uso de audífonos o darle el máximo de volumen aunque pa’ las tonteras que digo no vale mucho la pena), pésima fotografía (sobre todo por ser video de celular), pésimo el (des)humor también, pero sí hay que reconocer que hemos hecho este video con mucho pero mucho….amor. El que quiera pegarle la ojeadilla, bajo su propia responsabilidá y hechas las advertencias, déle clic acá.