Escasez de agua en Ciudad Quesada

Recientemente publiqué en el Platanar, refiriéndome al cantón de San Carlos, que aquí, históricamente, hemos contado con agua en abundancia. Los lectores norteños o quienes conozcan y hayan visitado esta zona no me dejan mentir. Por algo nuestro amado Volcán constituye parte del Parque Nacional del Agua.

Desde la semana anterior, y en vista de esta angustiosa prolongación del verano, hemos llegado a la situación extrema de que, en Ciudad Quesada, experimentemos racionamientos de agua a cargo de la Municipalidad. Esto que yo recuerde, nunca ha ocurrido por falta de líquido.

¿Y quiénes son los responsables?
Las hipótesis van y vienen. Obvio que esto no tiene una sola causa, bien sabemos que la falta de lluvias nos ha afectado bastante. Sin embargo, la desprotección de las zonas de amortiguamiento y la falta de cobertura vegetal en las cercanías de las fuentes, como la de Lolito Rodríguez, son quizá las explicaciones de mayor peso.

Yo sumaría la falta de planificación territorial y a decisiones que, con mente chica, no ha implementado procesos de reforestación de fuentes (200m a la redonda como se supone debería ser), la municipalización de estos lotes o bien la imposibilidad de cambio de uso de tierra en estas áreas, en caso de pertenecer a particulares. Tampoco se ha puesto atención en el desarrollo de proyectos habitacionales de gran tamaño justo en las faldas del Volcán, lugar que más bien debería ser dedicado a prácticas sostenibles y de conservación.

En suma, no todo es culpa de la sequía, también los tomadores de decisiones tiene en gran medida, su cuota de responsabilidad.

En este contexto, unido a los conflictos de agua en los distritos de Pital y Aguas Zarcas, y a los constantes racionamientos en el distrito de Pocosol, a la escasez de líquido en poblados pequeños que no cuentan con acueductos ni distribución del líquido a partir de ASADAS, no se ve hasta ahora un golpe de timón.

Grandes proyectos siguen adelante arriesgando aún más los recursos que aún quedan y que podemos utilizar para resolver estos problemas. No son inventos ni ocurrencias de quienes adversamos este tipo de “desarrollo”, es un llamado de atención y de sensatez, de que los dólares no se pueden comer ni tomar, ni cantan como los pájaros, ni captan el CO2, ni hacen que crezcan los bosques ni se protejan los animales.

El municipio y las instituciones competentes, deben velar de una vez por todas, a que este modelo de desarrollo no continúe devastando los recursos naturales y que por producir dólares, se ponga en riesgo la vida de la flora, la fauna y de los propios seres humanos.

Ya es hora de preocuparse por hacer respetar las leyes y sobre todo la ley de la vida y la de la naturaleza, que ningún diputado podrá vetar jamás y que está en nosotros el hacerla respetar o sufrir sus propios castigos.

Dar clic a la foto para agrandar.


imágenes de las faldas del Volcán Platanar, cerca de las zonas de amortiguamiento. Tomadas el fin de semana pasado. Son 2 fotos unidas, aunque no fue posible eliminar el cable de alta tensión; para este efecto lo importante es mostrar la erosión, deforestación y desarrollos habitacionales cerca del Parque del Agua y cerca de una de las fuentes de agua de Ciudad Quesada.