Coopronaranjo: un ejemplo a seguir

En Naranjo, cantón cafetalero por excelencia, existe un ejemplo muy contundente de lo que una organización de agricultores puede lograr en términos de generación de empleo en el marco de una producción local, y con un sólido interés en mitigar los impactos ambientales.

Desde 1968 más de 2500 productores de café se aglutinan en una sola organización: la Cooperativa de Productores de Café y Servicios Múltiples de Naranjo, más conocida como Coopronaranjo. Un beneficio de café, un supermercado, un almacén de suministros y una centro para turistas, conforman el conjunto del negocio que ha desarrollado esta cooperativa en un modelo que proyecta sostenibilidad a través de esfuerzos conjuntos, bienestar laboral y reducción de impactos ambientales.

Coopronanjo le brinda a los caficultores tanto el almácigo como el apoyo técnico en un sistema productivo donde la calidad es fundamental. Estos esfuerzos y cercanía entre partes, le han permitido a Coopronaranjo obtener varias certificaciones que les posibilita colocar sus productos en el mercado internacional. Pero el modelo es circular: la certificación exige mejores condiciones de los caficultores y ciertos requisitos técnicos, la Cooperativa entonces, asume el rol de apoyo y en ese tanto, garantiza dichas mejoras que los llevan a obtener certificaciones. Estas, a su vez, les abren las puertas de mercados en los que lograr vender y que al final significa en mayores ingresos a la organización y por ende, a sus asociados.

Pero al modelo hay que agregarle un componente fundamental: la preocupación por reducir la contaminación. Coopronaranjo debió certificarse con ISO-14001 de manera que se compromete a disminuir al máximo posible sus impactos ambientales en su operación normal. Y es que la industria cafetalera es altamente contaminante si no se efectúan adecuaciones tecnológicas para evitarlo.

En el procesamiento, que antes era 100% mediante un beneficiado húmedo se dio paso a un mayor beneficiado seco, de manera que Coopronaranjo evita el consumo de una mayor cantidad de agua y energía en el proceso. Además, los subproductos son reutilizados de forma que se genera energía (usada en el mismo proceso) y compost (que es utilizado luego en las plantaciones de café). Lo más notable de todo esto es que la Cooperativa pudo alcanzar estas mejoras en un contexto internacional en el que los precios no son tan buenos como se esperarían lo que indica claramente que la organización ha sido fundamental para lograr que todos estos productores sigan en el negocio del café y no hayan vendido sus tierras y buscar trabajo en la capital.

En resumen, una empresa cooperativa en la que los asociados producen de una forma más amigable con el ambiente a la vez que generan una serie de beneficios paralelos como organización, mantienen sus tierras y tratan constantemente de mejorar mediante el cumplimiento de requisitos que les permiten certificarse y posibilitar el acceso a ventas en el exterior.

Acá una muestra de las imágenes que obtuvimos en una visita a Coopronaranjo

Video corporativo de Coopronaranjo y nota de Teletica sobre el Coffee Tour