Los poli-ticos y las encuestas

Muchos se ha dicho de las encuestas y de todo lo que generan en los medios, los políticos, la ciudadanía y más recientemente, las instituciones de financiamiento electoral.

Después de que algún medio publica una encuesta, la reacción es muy diversa. Los hay quienes las veneran cual verdad absoluta e incambiable, hasta quienes las desdeñan como insumo para leer la realidad electoral. Parece ser que la reacción ante los resultados luego de su publicación, depende de cuan bien salgan las cifras.La máxima de las encuestas es: La aceptación/interpretación/reacción ante una encuesta por parte de un partido político es directamente proporcional a los resultados positivos que en ella se observen.

En la política se pueden distinguir 3 tipos de personas según su reacción ante una encuesta, nos enfocaremos acá en los políticos:

Los amantes de las encuestas: los idólatras del muestreo y el margen de error

Es el político que adopta ante la encuesta una actitud como la del estudiante de física al interpretar las leyes de Newton. Lo que dice la encuesta es LA verdad y no puede haber otra visión de la realidad sino ésta. Los datos estadísticos son el fruto de la menos imperfecta precisión científica, cuyos resultados fueron recogidos, tabulados e interpretados de la forma menos inexacta posible y cuyo sesgo humano anulado al máximo posible. Lo que está en la encuesta es y lo que no simplemente es irreal. Si en la encuesta no aparecen algunos candidatos es simplemente porque no tienen la importancia electoral que sí tienen quienes aparecen. Estar bajo el margen de error es casi como no existir. En esta campaña podemos encontrar en esta categoría a Laura Chinchilla, sus seguidores y por supuesto el BCR.

Los sinuosos: los cambiantes de opinión cuales límites de una distribución normal

Es el político que divulga casi a gritos sus buenos resultados, y un mes después, no acepta que su apoyo disminuye -aunque los números así lo reflejen. Cuando la cosa va bien, se les confunde con los de la primer categoría. Por ello no se definen claramente sino en el mediano plazo de una campaña electoral. Cuando pasa el tiempo y las encuestas dicen que su tendencia se estancó, o peor, disminuyó, empiezan a vacilar con las declaraciones sobre su interpretación de la encuesta. Ahí es donde mencionan el margen de error y empiezan a ver a los otros contendientes y donde alguno bajase, de ello hablan para aplicar el típico y muy tico elemento serruchapisos balanceador. En este caso encontramos al candidato libertario Otto Guevara.

Los negadores: los que continuamente niegan de las encuesta

En el extremo opuesto a los fieles creyentes de los resultados estadísticos, los negadores de las encuestas ven con tristeza como su partido aparece mal o no aparece del todo en el margen de resultados. Hay en esta categoría 2 variantes: los escépticos y los negadores radicales:

Los escépticos manifiestan que las encuestas no reflejan la realidad pues por alguna razón desconocida no permiten captar el verdadero parecer del elector. Sin desdeñar la labor estadística -ni de sus profesionales- los no creyentes argumentan que, o el elector no quiere manifestar su intención de voto o los instrumentos no pueden captar bien dicha opinión dada la complejidad del contexto político y social. En esta categoría encontramos a Ottón Solís, cuyos resultados en 2002 y 2006 distan mucho de lo que dijeron las encuestas en esos momentos.

Los radicales expresan su total negación de las encuestas. Estas son meros instrumentos de manejo político de parte de un complot orquestado entre los medios de comunicación y el partido en el poder. Generalmente los negadores radicales se encuentran en los partidos que no aparecen en las encuestas. En esta categoría vemos con claridad a Eugenio Trejos, Oscar López y otros partidos (PIN, RC, AP, etc.).

Obviamente es esta una clasificación antojadiza, incompleta, con margen de error, desviación estándar, etc.  pero que refleja el sentir de cada quien por su interpretación ante las benditas, amadas y odiadas encuestas.

Ya veremos cuán certeras salen en comparación con los resultados del 7 de febrero.