Apuntes mundialistas: primera ronda

Como mencionábamos en otro post, el Mundial del 2010 quedará en la memoria por varias cosas: por ser en África, por las estruendosas vuvuzelas y por los goles Jabulani. Con el pasar de los partidos van apareciendo nuevos elementos que se convierten en las particularidades que nos harán recordar el Mundial de Sudáfrica. Después de concluida la fase de grupos y a sabiendas que nuevas y extraordinarias cosas pueden llegar a suceder, dejamos acá  algunas de las que hemos visto hasta ahora.

El Mundial africano

En lo bueno:
Hubo que esperar a que se realizaran 18 ediciones de la Copa del Mundo para que la FIFA -por fin- llevase la competición a suelo africano. Sudáfrica se convirtió en el primer país de dicho continente de ser el anfitrión de la máxima justa futbolística, y eso no es poca cosa. Solo así se explica la algarabía reinante de un pueblo que hace historia mediante 64 partidos de futbol.  Lo malo es que sus representantes en la cancha no correspondieron para la ocasión, pues a excepción de Ghana, los equipos africanos verán los octavos por la tv.

En lo malo:
Desde las tomas aéreas, vemos la majestuosidad de sus estadios pero también sus alrededores con muestras de que las cosas no se terminaron a tiempo. Eso me hizo recordar un poco los Juegos Deportivos Nacionales.  En el ámbito social de Sudáfrica, la prensa habló de pobres que desplazaron para no evidenciar esa realidad, como si no se diera en todos los sitios de este planeta. Además, desde que arrancó el Mundial se habló de robos en los hoteles y de un grave problema de transporte, que en muchos casos ha desembocado en muchos asientos vacíos en los estadios. De las vuvuzelas comentamos aparte por ser algo tan … destacado.

El fiasco del campeón y subcampeón

Italia llegó a Sudáfrica con el título de vigente campeón y por ello, también el de favorito para ganar la Copa de nueva cuenta. Pero su camino de preparación no fue el mejor. Apenas jugó 3 partidos antes de la competencia, y de ellos, no ganó ninguno. Así llegó a enfrentar a Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia que en el papel y -en el ranking de FIFA- eran rivales inferiores. En la cancha la historia fue otra: 2 empates y 1 derrota, justo igual que sus fogueos previos. Su buen juego solo llegó con Pirlo, en los minutos finales del tercer partido, donde todo acabó. Ciao!

Francia por su parte fue toda una novela. El subcampeón del 2006 venía con un mal karma desde las eliminatorias gracias a la mano de Henry en el definitivo juego de repechaje contra Irlanda. Desde éste país, llegaba la mala vibra por aquel robo descarado en medio de un mar turbolento de pasiones futboleras. Les blues fueron el fracaso hecho futbol: el empate a 0 contra Uruguay fue el único punto que consiguieron. La derrota contra México causó una revuelta en el camerino con expulsión de Anelka incluida. Luego la novela tuvo más capítulos con Evra y el preparador físico como actores principales y al equipo completo y a un vencido Domenech, como actores de reparto. El final llegó con la histórica derrota ante Sudáfrica. Au revoir!

El desquite de Nueva Zelanda

Si bien los oceánicos no lograron alcanzar los octavos, sí dieron un importante paso para borrar la desastrosa actuación previa en un Mundial. En 1982 los neozelandeses debutaron con una pésima racha: 3  derrotas y 12 goles encajados. 28 años después, Nueva Zelanda regresó a una Copa del Mundo y alcanzó, en el epílogo de su primer juego, contra Eslovaquia, el gol que le brindó su primer punto en unas justas mundialistas. Pero la historia no quedó en eso, pues en el partido siguiente lograron igualar con Italia gracias a un gol de su estrella Smeltz. La alegría de empatar con el campeón se vivió como un triunfo, aunque luego no pudieron hacer lo mismo contra Paraguay. Aun así, Nueva Zelanda logró, con 2 goles, misma cantidad que logró en 1982, conseguir 3 puntos que nunca serán olvidados para sus seguidores.

Luego seguimos…

+ la foto es de shanediaz120 y ha sido publicada bajo la licencia Creative Commons

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