Que la indemnización sea para Cutris

Luego de leer la increíble noticia de que el Ministro de Ambiente prevé que a la empresa Industrias Infinito (IISA), habría que indemnizarle con $1700 millones en caso de que se le impida desarrollar el Proyecto Minero Crucitas (PMC), surgen muchas más dudas -y malos pensamientos- que los que ya hay; sin embargo, debemos reflexionar un poco sobre cómo salirnos de este embrollo.

En síntesis, viendo el recorrido de esta novela, tenemos a una gran mayoría de la población contra el PMC, a una empresa que invierte millones en una campaña publicitaria que no logró revertir el pensamiento de la gente; una serie de Municipalidades, Universidades, ONGs, grupos ciudadanos que no quieren el proyecto; un Gobierno (Arias) que mediante un polémico decreto constituyó la única vía para que IISA pudiese botar bosque, y un Gobierno (Chinchilla) que temeroso y entreguista, lanza su oferta indemnizadora.

Mientras pasa esto, Costa Rica sigue esperando que lleguen más turistas y se vende como un país amigable del ambiente. Miles de negocios dependen de esa imagen enfocada en el ecoturismo y un giro la visión del desarrollo podría debilitar fuertemente este sector económico. Mientras se discute el PMC, el desarrollo de Cutris sigue increíblemente limitado, por propia decisión de las autoridades políticas y su histórica desatención para con este distrito sancarleño. Mientras sigue la polémica y la discusión, se da un forcejeo entre  la empresa minera y el PLN contra el Concejo Municipal de San Carlos -opuesto al PMC- como medida para desprestigiar a este nuevo grupo que viene haciendo un trabajo de auditoría municipal pocas veces visto en nuestro cantón. Mientras hablamos sobre Crucitas, la gente de este pueblo y de comunidades como Moravia, Chamorro y Coopevega sigue esperando por una solución sobre temas de infraestructura pública y de empleo de calidad.

Más allá de tirar la toalla, extraña estrategia a la que parece orientarse Alfio Piva, proponemos acá un giro en la acción del Gobierno sobre este caso para, de alguna forma, en pocas acciones causar un impacto positivo sobre todos estos temas que hemos tratado acá.

El asunto es que el Gobierno reoriente sus esfuerzos y trate con todos los medios legales de frenar el PMC. Hay actualmente un recurso que la Sala IV que trata sobre la irregularidad de la actual concesión a IISA. Este recurso fue presentado por Carlos Murillo y su hijo Douglas, héroes sancarleños por haber recuperado el 50% de nuestro amado Parque Nacional. Por otra parte, está el Contencioso Administrativo, cuyas medidas cautelares tienen detenido el PMC.

En lugar de enviar a los funcionarios del MINAET, SETENA y algunos de SENARA a defender a IISA cual si fueran sus representantes, el Gobierno debe reorientar esa posición entreguista y convertirla en una actitud crítica y cuestionadora de cada trámite realizado. La gente que no quiere el PMC no sólo ha tenido que luchar contra IISA sino contra un Gobierno más cercano a la empresa. Eso debe cambiar.

Un Gobierno que apoye a la gran mayoría opuesta al PMC en el Contencioso, sería un golpe contundente. Gracias al Gobierno, IISA pudo talar el bosque. El decreto de interés público era la única vía para brincarse la Ley Forestal por el cambio de uso de suelo. La actividad de IISA pudo ser frenada por el Gobierno simplemente no haciendo nada; la propia Ley frenaría el PMC pero Arias decidió otra cosa. Chinchilla puede revertir ese error apoyando el Contencioso y tratando con todas las herramientas legales parar el PMC. Así, el país se ahorra los $1700 millones, se evita un nuevo lío con Nicaragua, se reafirma una clara posición de Costa Rica hacia un desarrollo sostenible y  supondría un apoyo directo a la imagen del país por su inclinación a la conservación y los efectos positivos en términos de la entrada de turistas que eso conlleva.

¿Y la gente de Cutris?

De esos $1700millones que hay reservados hoy para dárselos a una empresa canadiense, bien podría considerarse invertir una buena tajada en construir la añorada carretera a Coopevega o bien hasta Moravia o por qué no hasta Crucitas. Asimismo, se pueden hacer varios acueductos que resuelvan de buena vez el problema de abastecimiento de agua en esa zona. Con carretera y agua las cosas vendrán por añadidura.  Ya habría un adecuado servicio de buses, el valor de la tierra aumentaría, los agricultores podrán sacar más fácil sus productos hacia otras regiones y sí, será más sencillo desarrollar proyectos de inversión turística. Además, se puede pensar en EBAIS,  inversión para mejorar infraestructura educativa, generación de empresas locales y muchas otras cosas que millones de dólares pueden generar en una región olvidada por los Gobiernos.

Laura Chinchilla confirmaría sus posiciones de campaña y nos callaría la boca a quienes le criticamos. Ojalá lo haga.

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