Dios no tiene la culpa del problema del agua en Ciudad Quesada

La semana pasada, el alcalde de San Carlos declaró en TVN Noticias que las fuertes lluvias que causaron la contaminación del tanque de captación en la naciente Lolito Rodríguez, eran las culpables del problema, que era “un asunto que solo Dios conoce, que son cosas que no podemos controlar.”

Seamos claros, lo que sucede es la suma de una serie de acciones humanas, y no Dios, los causantes de la actual situación que vivimos en Ciudad Quesada respecto al agua. Más allá de endilgarle la responsabilidad a Dios deberíamos reconocer las carencias propias. Negligencia, desconocimiento, inacción, ignorancia; llámese como se llame, todos tenemos parte de la culpa, unos por permitir que todo suceda y otros por no advertirlo ni llamarle la atención a las autoridades.

Permisos de construcción en zonas de fragilidad ambiental en especial en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Agua, deforestación en zonas de protección (quebradas y ríos), tanques de almacenamiento a nivel de piso sin muros para desvío de aguas llovidas, basura en calles, caños, cauces de ríos y quebradas. Esto no es cosa de Dios, ni de la naturaleza. Aguaceros siempre han habido…