La afición de San Carlos no existe

delirio en San Martín

holograma de la afición que suele llenar el Carlos Ugalde

Una reciente encuesta de Unimer publicada por La Nación da cuenta del apoyo que los aficionados al futbol que vivimos en Costa Rica le damos a cada uno de los equipos. Según el estudio, Saprissa es el equipo con mayor afición (39,1%) seguido por la Liga Deportiva Alajuelense (28,8%). Después de estos -y con una significativa diferencia- Heredia se sitúa en el tercer sitio (4,4%) y Cartago en el cuarto, como el último equipo con afición “visible” según esta encuesta (2,9%).

Nosotros los sancarleños, al igual que la gente de Pérez Zeledón, Puntarenas, Limón y Santos, prácticamente -y según la interpretación estadística de La Nación- no existimos. En la nota de ese diario, se argumenta que además del “bipartidismo”, forma en que denominan a la concentración de aficionados del Saprissa y la LDA, solo aparecen Heredia y Cartago. Los porcentajes de apoyo de los clubes no mencionados, que corresponden a la mayoría de equipos, son menores que el margen de error (2,8%) y por ello, en un criterio de exclusión, La Nación decidió no incluir las cifras de estos equipos, lo cual consideramos un error de peso. Por más cuestiones técnicas y profesionales de la estadística, el no tener por lo menos el porcentaje del margen de error no conlleva por obligación a que se omitan sus nombres de esta lista.

Por un lado, hubiese sido interesante conocer qué porcentaje de aficionados apoyan a San Carlos y cómo se compara ese porcentaje al obtenido por otros clubes. Por otro lado, notas como éstas, por la forma en que se ofrecen los resultados, se afecta notablemente la posibilidad de estos clubes de obtener mejores ingresos por publicidad y por derechos de transmisión. No estar en noticias como esta, invisibiliza de un plomazo a 7 de los 11 clubes de la máxima categoría de nuestro futbol. Ponerle un precio a los derechos de un equipo sin afición es diferente en relación con un equipo con miles de seguidores.

Aparte de estas consideraciones, es importante apuntar que la encuesta fue realizada con una muestra de aficionados de todo el país, pero tomó en cuenta únicamente a mayores de edad. Esta circunstancia sesga por completo el estudio de algo que no es intención de voto por ejemplo. Se trata de manifestar su afiliación a un equipo de futbol, cosa que los más fiebres hacen desde muy pequeños. El mismo estudio de Unimer indica que a mayor edad menos afición tienen los clubes, dato que resulta contradictorio con la decisión de la encuestadora de solo preguntarle a mayores de edad. Por suerte, para seguir a un equipo no se necesita cédula.

Según el Censo de Población del año 2000, había en nuestro país casi 500 000 personas entre los 12 y los 18 años (hoja de cálculo del INEC). Suponiendo que dicha cifra no cambiara mucho a la fecha (habrá que revisar los datos del censo que se realizará este año), es una cantidad nada despreciable si consideramos que muchos de ellos son aficionados al futbol y que a criterio de esta encuesta no fueron tomados en cuenta. Si se incluye a esta población, probablemente se obtengan cambios importantes en los resultados respecto a medir el peso de cada afición según la población mayor de 18 años. Acá en San Carlos, por ejemplo, no es raro ver a niños y adolescentes vestir con orgullo la camiseta roja de Los Toros.

Por otro lado, sería interesante comparar los resultados del peso de aficionados con la asistencia a los estadios. Creemos que Cartago y San Carlos tendrían más peso que otros equipos en la relación asistencia-porcentaje de aficionados. Pero, reiteramos, la encuesta no muestra más que los datos de 4 equipos.

La información a medias que muestra la encuesta publicada por La Nación, dice mucho de los medios y su peso en la influencia que tienen respecto a la calidad de nuestro futbol. Así como los medios critican la mala calidad del campeonato nacional, debe analizarse cómo estos a través de la forma en que presentan sus publicaciones, facilitan las condiciones para que todo siga igual, en una campeonato donde la mayor parte del pastel se lo reparten un par de equipos del Gran Área Metropolitana. Estamos en un círculo vicioso del que solo saldremos si hay más recursos para los equipos que la encuesta invisibiliza, y además, en que los medios les publiquen más noticias y no hagan desaparecer a quienes vamos al estadio a apoyarlos.