Lo que deja el despido del Ministro

maquinariaTras las elecciones de los directorios legislativo y municipal el pasado 1º de mayo, varios actores políticos defendían su papel de llevar “control político” en medio de los cambios en el control del poder. De igual forma, otros reclamaron que el papel de los políticos jamás debe orientarse en buscar los errores que cometen sus rivales. Duelo de ideas; quienes asumen el control político como norte, versus quienes ven el control político como algo innecesario.

Trocha del San Juan y control político

Luego del nuevo escándalo en el MOPT -otro más- en el que Laura Chinchilla despidió a Francisco Jiménez, empiezan a llegar noticias sobre irregularidades en la construcción del camino paralelo al Río San Juan. Más allá del burumbúm mediático, lo cierto es que el tema ya había sido denunciado meses atrás por Claudio Monge, pero la misma no tuvo mucho eco en los medios.

Ante la prensa y en un contexto de baja credibilidad, Chinchilla criticó enérgicamente las acciones denunciadas y tras ello, se presentó la salida del funcionario. Más que discutir si la denuncia que hizo en su momento el diputado Monge fue ignorada o no, un elemento trascendental es que el despido y sus causas, remarcan la significativa relevancia del control político en Costa Rica. Un contrapeso necesario: fiscalizar el buen uso del recurso público jamás será accesorio, por más que algunos detesten -o teman- ese ejercicio de responsabilidad ciudadana. Precisamente, la falta de control lleva al despilfarro y al abuso. Por no enfatizar en el control en que se invierte el recurso público, es que los vivazos se aprovechan para sacar ventaja personal.

Muchas veces se ha criticado la maraña de trámites y la excesiva burocracia tica, pero viendo casos como el de la trocha, se entiende la razón por la cual las cosas han sido así en nuestro país: por la libre, la corrupción cabalga desbocada. El camino del San Juan no pasó por los engorrosos procesos de la Contraloría debido a la situación y la polémica suscitada por el tema Isla Calero. El decreto de emergencia 36440 aceleró la construcción de la ruta al evitar el papeleo habitual. La realidad es que la dispensa de trámites dejó vía libre para que algunos tagarotes hicieran su negocio en una obra de importancia nacional.

Sumas y restas

El MOPT solo pierde a su líder -excesivamente cuestionado- y CONAVI a dos funcionarios sospechosos. Pero la Región Huetar Norte es la que pierde más, y peor aún, las comunidades fronterizas, tan olvidadas históricamente. Gracias a los chorizos, la plata del camino se escabulle, se va; no rinde. Más para pagos indebidos sobre servicios incompletos o distintos a los contratados y menos para la trocha. Ahora se comprende mejor por qué los recursos para la construcción del camino se gastan tan rápido, aun cuando queda tanto trecho por terminar.

La situación actual debe marcar un cambio para el gobierno de Chinchilla. Los actos de corrupción no deben dejarse de lado, sino más bien llegar hasta las últimas consecuencias. El despido de Jiménez -y los que vengan- ha sido un buen paso, pero no el definitivo. Se deben llevar los casos a los Tribunales para ir eliminando ese cáncer que carcome al Estado. Y aun más, en estos casos hay que divulgar los nombres de empresas privadas que se prestan al juego y sancionarlos igualmente, así como prohibirles su participación en futuras licitaciones. Sin estas acciones, los corruptos seguirán de fiesta y buscando cualquier nuevo proyecto de desarrollo para encontrar los fondos de su próximo chorizo.

Etiquetas: