Justo lo contrario

Dos acontecimientos de estos días nos deben llamar a la reflexión. Por un lado, el TSE decide eliminar los nombres de los candidatos a diputados de las papeletas electorales con el argumento de reducir el tamaño de la boleta “y por cuestiones prácticas” como reconoce el Sobrado. Suponemos que esa razones prácticas son, por un lado, reducir costos del papel así como facilitar el manejo del material, ergo, bajar costos y bretear menos. Los defensores de esta medida dicen que “de por sí nadie lee esos nombres” y puede que lleven razón, sin embargo, creemos que en aras de la transparencia y de las reglas claras, esos nombres deben aparecer. Cuando CANARA se opone ceder algunos espacios gratuitos para todos los partidos, cuando hablamos de altos costos de campos pagados, cuando las condiciones están dadas para que solo los partidos con mucho financiamiento sean los que puedan pautar en medios y darse a conocer, el salir en la papeleta era una de las pocas opciones que tenía la mayoría de candidatos de partidos emergentes. Ahora, no solo habrá menos oportunidades de reconocer por cuáles otras opciones se puede votar, sino que también, habrá más oportunidades para que algunos personajes que deberían estar en los juzgados o en la cárcel, aparezcan de pronto ocupando una silla en el Congreso (sí, como en la actualidad). En fin, el TSE haciendo un flaco favor a la democracia y prestándose al peligroso juego de agravar la crisis política del país.

Por otro lado, aparece -de nuevo- un personaje cada vez más conocido por sus metidas de patas y salidas surrealistas en la alicaída política costarricense: el empresario-rector-estudiante universitario (de su propia universidad), el pastor y diputado homofóbico Justo Orozco. Ahora, el congresista es noticia por su imperecedero esfuerzo sobrehumano y su abnegación total al trabajo. Telenoticias demostró que ese personaje se caracteriza por su tenacidad y su incansable labor como notario, trabajo, de índole privado, que realiza trabajo ¡en su despacho legislativo! El defensor a ultranza de la familia -o mejor dicho, del tipo de familia en la que él “cree”- hace chambas de casamientos y divorcios -sí, divorcios- en horas en que está fungiendo como diputado. La contradicción y la doble moral hecha hombre, justo lo que nadie querría ser.

En resumen y para vincular estos dos temas escabrosos, la medida del TSE le hace el favorcito a todos esos Justos Orozcos que esperan una oportunidad para llegar a ocupar una curul en mayo del 2014.