El hasta luego de un héroe norteño

52878_120503461338192_4699737_oSe nos fue Carlos.

De voz poderosa, este educador de las ciencias, llevó el ecologismo a otro nivel. Sus luchas ambientales se dieron en las aulas, en el campo, en los juzgados, en la calle y en los medios. Unas luchas que no fueron en vano, sino que marcaron el San Carlos que hoy conocemos.

Fue un hombre fuerte, valiente y muy seguro de que sus ideas eran las adecuadas para vivir en mundo mejor. Carlos Murillo Ulate trabajó incansablemente para llevar el mensaje de un desarrollo más justo para todos, pero especialmente, uno que dañase lo menor posible a la madre naturaleza.

Más allá de sus -gigantescos- aportes al movimiento social contra los proyectos mineros en el Cerro Platanar y en Crucitas, los más importantes legados de don Carlos fueron sus acciones en favor del recurso hídrico. Defendió como nadie más a la Montaña Sagrada, como le llamaba al Platanar.

El 11 de marzo del 2010, luego de más de 15 años de una lucha junto a otras personas, don Carlos logró devolverle al país más de 7.000 hectáreas dentro del Parque Juan Castro Blanco que habían sido sospechosamente adquiridas por ex funcionarios del Registro Nacional. Impulsado por su amor a la naturaleza, al agua y al cantón, Carlos logró recuperar más de la mitad de las tierras del Parque que ni siquiera el Estado se había interesado en reclamar. Suena muy fácil decirlo pero, este logro, es una de las gestas más grandes que se han dado en San Carlos. Su anhelo de proteger el recurso hídrico que se produce en esas enormes zonas boscosas, se vio cumplido en gran parte con dicho acontecimiento.

El 19 de mayo del 2016, recibimos la triste noticia de la partida de don Carlos. Yo personalmente, no dudo en llamarle héroe; uno que en vida mereció muchos más homenajes que los que recibió. Algunos de ellos incluso se anunciaron y nunca se dieron verdaderamente.

Este héroe merece no ser olvidado. Por el contrario, sus logros deben ser mencionados en cada sitio donde se hable de la gestión del recurso hídrico. Esa es quizá la mejor forma de honrar su memoria: contarle a las nuevas generaciones sobre su legado.

Hoy San Carlos llora la partida de un líder ambiental. Un héroe se ha ido.