Desconozco cuando mi madre empezó su colección. Lo cierto es que los conseguían fácilmente, sobre todo cuando mi hermano, que trabajaba como recepcionista en un hotel familiar, los recibía de los agentes vendedores que se hospedaban en el Conquistador. Es interesante ver como la estrategia de mercadotecnia era la de regalar lápices, un útil instrumento…