– No ve que a F. le había regalado un avión cuando era carajillo -dijo Ña Cristina como para empezar otro tema de una larga conversación que sostuvimos.– ¿Un avión?¿Cómo era? -inquirí medio chismosamente. – Diay era de plástico. Se amarraba del techo porque tenía una varilla y usted le apretaba una cosa para que…